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En defensa de lo nuestro, Por Ladislao F. Uzín Olleros – Abogado / Historiador

Adhiero plenamente a los reflexivos y sensatos conceptos vertidos por el Dr. Alberto Rotman en su artículo de opinión “Con Salto Grande ¡no!”, que debe ponderarse como un severo llamado de atención frente a los cada vez más recurrentes atropellos del centralismo porteño. Un centralismo que subyuga a las provincias, desconociendo el federalismo consagrado en la Constitución Nacional y en nuestra Carta Magna provincial.
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No se trata de algo nuevo: son más de dos siglos de unitarismo, mientras el federalismo permanece muchas veces reducido a una mera declaración escrita, casi invisible en la práctica.

Una advertencia reiterada

Ya en junio de 2023 advertí, en otro artículo de opinión (“Un nuevo avance sobre el federalismo”), sobre los riesgos de que Entre Ríos, que genera energía a través de la represa binacional de Salto Grande, siga siendo víctima de un esquema desigual. Mientras Buenos Aires paga una tarifa tres veces menor que los entrerrianos, la explotación de este recurso beneficia desproporcionadamente a la capital del país.

Alertaba también que, de permitirse este tipo de avances sobre las autonomías provinciales, podría repetirse con otros recursos estratégicos, como el túnel subfluvial. Aunque hoy parezca improbable, no debería desatenderse: existe una zona difusa donde el Estado Nacional puede avanzar con concesiones sobre bienes de las provincias, como sucede con parques nacionales.

Antecedentes y riesgos

En su momento, denuncié el intento de modificar la administración de represas en Neuquén y Río Negro para transferirlas a ENARSA, con sede en Buenos Aires. Eso significaba desplazar a las provincias y concentrar en el gobierno central el manejo discrecional de recursos energéticos millonarios. Ahora, el riesgo es mayor, ya que incluso se habla de privatizaciones.

Las autonomías provinciales deben respetarse. Los recursos naturales son de las provincias y nuestros gobiernos tienen la obligación de defenderlos con firmeza. Diputados y senadores deben levantar su voz en el Congreso y las provincias unirse con un discurso único y contundente.

Una causa común

Artigas ya lo había comprendido en 1813, cuando instruyó a los representantes de la Banda Oriental para que las autoridades no residieran en Buenos Aires, anticipando así los abusos del centralismo. Esa visión le costó ser tildado de traidor y perseguido, pero marcó un principio indeclinable: la defensa de las autonomías provinciales.

Hoy también debemos unirnos, dejando de lado diferencias ideológicas, y abroquelarnos en una causa común: nuestra autonomía.

San Martín enseñó que, aun en la adversidad, lo importante es la libertad:

“Seamos libres, y lo demás no importa nada.”

Conclusión

La consigna que nos convoca en este tiempo es clara e innegociable:

¡Ni un paso atrás!

Redaccion de 7Paginas