La ciudad de Federación atraviesa horas de profundo dolor y preocupación tras la muerte de un joven de 18 años en un hecho que, según distintas versiones que circulan en la comunidad, estaría vinculado al consumo de estupefacientes. En ese contexto, las recientes declaraciones del jefe de la Policía Departamental Federación, comisario inspector Luis Cristian Valdez Puente, despertaron críticas y cuestionamientos entre vecinos que consideran insuficientes los operativos contra el narcomenudeo en la ciudad.
Según manifestaron vecinos que se comunicaron con Radio UNO Federación, las expresiones del jefe policial fueron interpretadas como una respuesta que no logra abordar el problema de fondo que preocupa a la comunidad.
Las críticas no estuvieron centradas en que Valdez Puente haya brindado declaraciones a un medio de Chajarí, sino en el contenido de las mismas, especialmente cuando destacó los resultados obtenidos en la lucha contra el narcomenudeo mientras, según sostienen los vecinos, en Federación los procedimientos son escasos si se los compara con los que se observan en otras ciudades de la región.
«En Concordia es frecuente ver operativos policiales en distintos barrios y procedimientos vinculados al combate de la droga. En Federación esa presencia no se percibe con la misma intensidad», señalaron algunos vecinos consultados por la emisora local.
Reclamos por mayor presencia en los barrios
Otro de los puntos que generó malestar fue la referencia realizada por el jefe policial respecto a la importancia de la prevención dentro del ámbito familiar.
Si bien muchos coinciden en que la contención y la educación en el hogar cumplen un papel fundamental para prevenir las adicciones, también consideran que el combate al narcotráfico y al narcomenudeo requiere una fuerte intervención de las fuerzas de seguridad.
Vecinos de distintos barrios de Federación sostienen que existen personas dedicadas a la comercialización de drogas y que, frente a esa realidad, los procedimientos policiales resultan insuficientes.
«Sabemos dónde están y quiénes venden. Lo que falta es una mayor presencia y más acciones concretas», expresaron algunos testimonios recogidos por Radio UNO Federación.
Lo que dijo el jefe departamental
Las declaraciones cuestionadas fueron realizadas por el comisario inspector Luis Cristian Valdez Puente durante una entrevista con el medio Chajarí al Día.
Cabe recordar que, al asumir la conducción de la Jefatura Departamental Federación a fines de 2025, el funcionario había manifestado que no escatimaría esfuerzos en la lucha contra la droga.
Durante su reciente visita a Chajarí, donde participó de la reincorporación a sus funciones del jefe de la comisaría local, comisario Mauricio Maschio, Valdez Puente fue consultado sobre los procedimientos de narcomenudeo que se vienen desarrollando en el departamento.
En ese marco reconoció que, pese a los resultados obtenidos, «nunca alcanza» frente a un problema tan complejo.
«(La droga) es un flagelo que lamentablemente está enquistado en toda sociedad. Hemos tratado de darle un impulso notorio, tratar de erradicar, nunca alcanza, nunca va a alcanzar», expresó.
Asimismo, aseguró que desde la fuerza buscarán profundizar las tareas de investigación y prevención para obtener mejores resultados.
«Vamos a tratar de desdoblar las tareas que venimos haciendo para obtener los mayores resultados posibles», señaló.
Un debate que vuelve al centro de la escena
Las declaraciones del jefe policial se producen en un momento particularmente sensible para la comunidad de Federación, donde la muerte del joven de 18 años reavivó el debate sobre el consumo de drogas, la prevención de las adicciones y la efectividad de las políticas de control.
Mientras desde la Policía destacan los procedimientos realizados y sostienen que el problema requiere el compromiso de toda la sociedad, vecinos reclaman una mayor presencia del Estado y de las fuerzas de seguridad en los barrios para enfrentar una problemática que, aseguran, crece silenciosamente y golpea cada vez más a las familias federenses.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa un desafío que preocupa a toda la región: cómo combinar prevención, contención social y acción policial para enfrentar un fenómeno complejo que afecta especialmente a los jóvenes y que continúa generando alarma en la comunidad.