Un reciente estudio del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA), dependiente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), trazó la primera radiografía electoral con miras a las elecciones presidenciales de 2027. El relevamiento proyecta un escenario abierto donde La Libertad Avanza lidera en primera vuelta, aunque enfrentaría un virtual empate técnico ante un eventual balotaje frente a Axel Kicillof.
El estudio fue realizado entre el 28 y el 31 de julio a través de un muestreo online sobre 2.895 casos en todo el país, con un margen de error de ±1,8%.
Primera vuelta: ventaja para el oficialismo
Ante la consulta sobre qué espacio político elegirían si las elecciones fueran hoy, el oficialismo nacional se posiciona al frente del escenario electoral aprovechando la fragmentación de la oposición:
La Libertad Avanza: Encabeza la intención de voto con el 34%.
Peronismo kirchnerista: Se ubica en segundo lugar con el 21%.
Peronismo no kirchnerista: Cosecha un 15%.
Otras fuerzas: Izquierda Unida alcanza un 9%, mientras que el PRO/Macrismo registra un 7%.
En términos generales de gestión, el 39% de los encuestados manifestó que prefiere la continuidad del rumbo actual, mientras que el 61% optaría por una alternativa de cambio. Sin embargo, al indagar sobre las opciones opositoras preferidas, un 37% se inclina por «un nuevo gobierno peronista no kirchnerista», un 34% por «un nuevo gobierno del Kirchnerismo» y un 8% por «un nuevo gobierno del PRO/macrismo».
Balotaje: paridad absoluta en 41%
El dato de mayor impacto político surge al medir el escenario de segunda vuelta. En un enfrentamiento directo entre Javier Milei y Axel Kicillof, la encuesta refleja un empate técnico en 41% para cada candidato, lo que demuestra que la ventaja que obtiene el oficialismo en una oferta electoral amplia se disipa al reducirse la contienda a dos opciones.
En sus conclusiones, el informe de OPSA señala que el electorado muestra una sociedad que conserva la competitividad del oficialismo, mientras que la oposición amplía sus posibilidades de disputar el poder, aunque sigue condicionada por su dispersión interna y el saldo negativo de sus liderazgos.