La intervención contempla el tendido de 450 metros de conductor subterráneo de media tensión y, de manera simultánea, la instalación de 200 metros de conductor para la red de baja tensión. Esta infraestructura permitirá asegurar un servicio eléctrico más estable, confiable y acorde a las necesidades del nosocomio, beneficiando también a su área de influencia.
La obra, que demanda una inversión de 132 millones de pesos, se enmarca en el plan de Enersa para fortalecer el sistema eléctrico provincial, con foco en servicios esenciales como la salud.
Se destaca que las redes subterráneas reducen el riesgo de interrupciones, mejoran la seguridad operativa y garantizan una mayor continuidad del servicio eléctrico, en beneficio de todos los entrerrianos.