El Gobierno de Entre Ríos pondrá en marcha a partir del mes de agosto un nuevo sistema de provisión de alimentos destinado a 996 comedores escolares de establecimientos urbanos y rurales con una matrícula superior a 50 estudiantes.
La medida reemplazará el actual esquema de compras descentralizadas mediante tarjeta por una operatoria de compra centralizada, con el propósito de garantizar una alimentación de calidad para los alumnos, mejorar los mecanismos de control y optimizar el uso de los recursos públicos.
La ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, explicó que la decisión responde al compromiso del Estado provincial de asegurar una adecuada alimentación para los estudiantes.
«Para que un chico pueda aprender, concentrarse y desarrollar plenamente sus capacidades necesita una alimentación adecuada. En muchos hogares, además, lo que brinda la escuela no sólo complementa la alimentación familiar, sino que contribuye a cubrir déficits nutricionales», sostuvo.
En ese sentido, afirmó que el objetivo es que «cada peso destinado a los comedores escolares se traduzca en alimentos de calidad, definidos bajo criterios nutricionales y con mayores controles por parte del Estado».
Un mismo estándar para todas las escuelas
Desde el Gobierno señalaron que el cambio surge a partir de un diagnóstico sobre las limitaciones del sistema anterior, en el que cada establecimiento realizaba sus propias compras.
Esa modalidad, indicaron, generaba diferencias entre escuelas debido a la disponibilidad de proveedores y productos en cada localidad, dificultando garantizar una alimentación homogénea para todos los estudiantes.
Con el nuevo esquema, será la Provincia la encargada de definir previamente los alimentos que integrarán los desayunos y meriendas, estableciendo requisitos técnicos y nutricionales que deberán cumplir los proveedores.
De esta manera, todos los alumnos alcanzados por el programa recibirán alimentos bajo un mismo estándar de calidad, independientemente de la escuela a la que concurran.
Más controles y transparencia
Otro de los aspectos destacados por las autoridades es que la compra centralizada permitirá fortalecer la trazabilidad y los controles sobre la utilización de los fondos públicos.
La implementación del sistema fue precedida por un proceso licitatorio realizado conforme a la normativa vigente, tras el cual se adjudicó el servicio a una empresa que cumplió con los requisitos técnicos, administrativos y de calidad establecidos en el pliego.
Según explicó Berisso, la nueva modalidad permitirá supervisar de manera más eficiente las prestaciones y mejorar permanentemente el servicio.
«Optimizar el sistema nos permite administrar mejor los recursos para que cada peso destinado a los comedores se traduzca en alimentos adecuados y en una mejor prestación para los estudiantes», expresó.
La funcionaria agregó que garantizar una alimentación de calidad representa «una decisión estratégica», ya que implica invertir en el aprendizaje, el desarrollo y la igualdad de oportunidades.
Menos carga administrativa para las escuelas
Uno de los cambios más importantes será el alivio de las tareas administrativas que hasta ahora recaían sobre directivos y docentes.
Con el sistema vigente, las autoridades escolares debían encargarse de gestionar las compras, contactar proveedores y resolver cuestiones logísticas relacionadas con el funcionamiento de los comedores.
Desde agosto, esas responsabilidades pasarán a estar a cargo del Estado provincial, permitiendo que los equipos directivos y docentes puedan concentrarse exclusivamente en las tareas pedagógicas.
Una transformación integral de la política alimentaria
La implementación de este nuevo sistema forma parte de un proceso de modernización de la política alimentaria escolar que impulsa el Gobierno entrerriano.
Entre las acciones previstas se encuentran la profesionalización del personal de cocina, la digitalización del sistema de gestión para mejorar el seguimiento de las prestaciones y la reorganización del servicio de desayuno para que se brinde al inicio de la jornada escolar, con el objetivo de que ningún estudiante comience las clases sin haber recibido una alimentación adecuada.
Por su parte, el director de Comedores, Lautaro Azzalini, destacó que la medida busca fortalecer el trabajo de las comunidades educativas.
«Esta decisión no implica desconocer el compromiso y el trabajo que durante años sostuvieron directivos, docentes, cocineros y comunidades educativas. Por el contrario, busca brindarles mejores herramientas, reglas claras y un Estado que asuma las responsabilidades que le corresponden», concluyó.
Con informacion de prensa provincial
Redaccion de 7Paginas