La justicia federal dio un paso decisivo en la causa que investiga el entorno del exsenador nacional por Entre Ríos, Edgardo Kueider. Se confirmó que el Tribunal Oral Federal (TOF) 5 de San Isidro será el encargado de llevar adelante el juicio oral contra los integrantes de lo que la instrucción califica como una organización destinada a ocultar un crecimiento patrimonial injustificado del legislador.
El Tribunal y los imputados
El cuerpo juzgador estará presidido por la jueza María Claudia Morgese Martín, acompañada por los vocales Silvina Mayorga y Walter Benditti. En el banquillo de los acusados se sentarán seis personas físicas y cinco sociedades, bajo los cargos de:
Lavado de activos.
Falsificación de balances.
Adulteración de documentos públicos.
Cabe aclarar que, en esta etapa específica, Kueider no estará involucrado directamente, ya que el proceso se centra en sus socios y colaboradores más cercanos. Entre los principales imputados figuran Daniel “Gonzalito” González y su primo Javier Rubel, ambos vinculados a la firma Betail SA, señalada por la jueza Sandra Arroyo Salgado como una «empresa fachada» para encubrir fondos provenientes de la corrupción.
También enfrentarán el juicio el contador José Carlos Noguera, su esposa Gabriela Saint Pierre, la empleada Débora Ferreyra y Adriana Crucitta (pareja de González). Las sociedades bajo la lupa son Lectus SA, Felsir Biotecnológica SRL, Vijusa, Industrial Argentina SA, Nopor Service SA y Vía SNP Logística.
La conexión Concordia y la estrategia de la defensa
El juicio llega en medio de una fuerte disputa por la competencia judicial. Las defensas de los imputados plantean que el proceso no debería iniciarse debido a que existe una investigación paralela en Concordia, a cargo del juez Ives Bastián y el fiscal José Arias, quienes investigan a Kueider por los mismos delitos.
Este conflicto de jurisdicción debe ser resuelto por la Corte Suprema de Justicia, previo dictamen del procurador general Eduardo Casal, cuyo expediente permanece sin movimientos desde noviembre del año pasado.
«No se puede llevar adelante un juicio cuando el principal acusado, Kueider, ni siquiera ha sido indagado», argumentan desde los equipos legales de los imputados, quienes consideran que el proceso en San Isidro es prematuro.
¿Se hace el juicio?
Pese a los intentos de las defensas por dilatar el proceso solicitando una «instrucción suplementaria», fuentes de la Justicia Federal sostienen que el debate puede concretarse. El argumento técnico es que la falta de resolución sobre la competencia o la ausencia del principal implicado no impide juzgar a los colaboradores ya procesados, comparando la situación con casos de bandas donde algunos integrantes están prófugos pero el resto igual debe enfrentar el tribunal.
Ahora, el TOF 5 deberá decidir si hace lugar a los pedidos de las defensas o si pone fecha definitiva para el inicio de uno de los juicios por presunta corrupción que más salpica a la política entrerriana.
Con información de Infobae
Redaccion de 7Paginas