El Gobierno de Entre Ríos continúa trabajando en la reformulación del sistema de alimentación escolar y, en ese marco, la Mesa Interinstitucional para la mejora del sistema de alimentación escolar concretó su tercera reunión de trabajo.
Durante el encuentro se avanzó en la definición de criterios técnicos destinados a mejorar el contenido nutricional del desayuno que reciben los estudiantes, con el objetivo de establecer un piso de calidad homogéneo para todas las escuelas de la provincia.
Uno de los ejes centrales del nuevo esquema será implementar un sistema de compras que permita garantizar la trazabilidad y el control de los productos que componen cada desayuno. Sobre esa base, los integrantes de la Mesa analizan cuál será la composición definitiva del menú.
Menos azúcar y más fibra y proteínas
Durante la reunión fueron analizadas las fichas técnicas de distintos productos y diferentes alternativas para avanzar hacia una composición equilibrada, acorde con los estándares nutricionales y con los principios de una alimentación saludable.
Entre los principales criterios que se encuentran bajo análisis aparece la necesidad de reducir el contenido de azúcar total, azúcares añadidos y saborizantes, mientras se busca incrementar la presencia de fibra y proteínas.
Además, desde el Gobierno provincial confirmaron que el nuevo esquema contempla la incorporación de alimentos frescos.
El objetivo es que, a partir de la evaluación conjunta de especialistas y organismos vinculados a la alimentación y la educación, se pueda construir un menú de desayuno adaptado a las necesidades de los estudiantes entrerrianos.
Qué productos podrían integrar el desayuno
Si bien todavía no se definió el menú definitivo, la Mesa se encuentra evaluando las características nutricionales y fichas técnicas de los productos que podrían formar parte de la propuesta.
La definición no se limitará a seleccionar alimentos, sino que contemplará parámetros vinculados con la cantidad de azúcar, azúcares agregados, saborizantes, fibra y proteínas, además de la incorporación progresiva de productos frescos.
La intención es establecer criterios nutricionales comunes para toda la provincia, dentro de un sistema que permita garantizar la seguridad alimentaria de los niños y adolescentes que concurren a las escuelas entrerrianas.
El diagnóstico estará listo en noviembre
Según lo previsto, durante los próximos meses continuará la recopilación de información y el análisis técnico, con la expectativa de llegar a noviembre con un diagnóstico integral.
Mientras se completa ese proceso, se buscará acordar criterios mínimos que permitan implementar las primeras adecuaciones y avanzar posteriormente en una mejora progresiva de la composición de los alimentos y del menú escolar.
La nutricionista del Colegio de Nutricionistas de Entre Ríos, Elsa Olmedo, destacó el resultado de la reunión y la participación de los diferentes sectores.
“Estamos muy conformes con la reunión de hoy. Ha sido muy productiva”.
Olmedo valoró especialmente el intercambio entre los organismos y especialistas que participan del proceso y señaló que existe “una buena predisposición de todas las partes, una buena interacción, una escucha abierta”.
Una nueva política pública de nutrición
Otro de los puntos destacados de la reunión fue la decisión del Gobierno provincial de institucionalizar una política pública específica en materia de nutrición y alimentación.
Para conducir esta política se creará un área especializada, cuya conducción será definida mediante un concurso público y abierto.
Esta nueva estructura trabajará de manera articulada con la Mesa Interinstitucional, que reúne a organismos estatales, universidades, entidades profesionales y especialistas.
Ambas instancias tendrán como responsabilidad la implementación, el seguimiento y la evaluación permanente del sistema de alimentación escolar.
Monitorearán unas 170 escuelas
En paralelo, se repasaron los avances del monitoreo que se organiza junto con el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea).
El relevamiento alcanzará aproximadamente a 170 escuelas de Entre Ríos, seleccionadas mediante un muestreo proporcional a la población de cada departamento.
La intención es obtener información representativa sobre la alimentación que reciben los estudiantes en los establecimientos educativos y utilizar esos datos para orientar futuras decisiones.
La ministra de Desarrollo Humano, Verónica Berisso, destacó los aportes realizados durante la jornada y explicó que el objetivo es contar con información nutricional integral.
“Hubo muchos aportes, todos se encuentran en evaluación y se recibe la predisposición de aportar de cada uno de los sectores”, señaló.
La funcionaria explicó que también se buscará analizar la alimentación de los estudiantes como un conjunto, de manera de establecer criterios que permitan compensar mediante las diferentes comidas posibles faltantes o excesos nutricionales.
Participación de universidades y especialistas
De la tercera reunión participaron representantes del Colegio de Nutricionistas de Entre Ríos, Cepea, la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), el Consejo General de Educación, el Ministerio de Salud y distintas áreas del Gobierno provincial.
Entre los presentes estuvieron Elsa Olmedo y María Belén Parodi, por el Colegio de Nutricionistas; Sergio Britos, Ayelén Borg y Cecilia Simonetti, por Cepea; José Dorati, decano de la Facultad de Bromatología de la UNER; Aníbal Sattler y Yanina Schmidt, de la Facultad de Ciencias de la Vida y la Salud de Uader; además de autoridades de Educación, Salud, Desarrollo Humano y la Secretaría General de la Gobernación.
De esta manera, Entre Ríos avanza en la definición de un nuevo esquema de alimentación escolar que busca combinar control, trazabilidad, calidad nutricional y alimentos frescos, con criterios comunes para los establecimientos de toda la provincia.