La política, a veces, muestra su cara más fría y carente de sensibilidad. Lo que comenzó como una «incógnita legislativa» revelada por este medio En la mañana de este jueves, terminó por destapar una cuestionable actitud por parte del bloque de concejales del Partido Justicialista hacia uno de sus integrantes.
El antecedente: El sorpresivo retiro de expedientes
Como informó 7Páginas oportunamente, durante la última sesión ordinaria, la concejal Carolina Amiano solicitó retirar del orden del día dos pedidos de informes fundamentales para la ciudadanía: el Expediente Nº 29.005 (subsidio al boleto estudiantil) y el Expediente Nº 29.006 (contrataciones directas por emergencia ambiental). En ese momento, la justificación oficial fue que se realizaría «otro tipo de presentación».
Sin embargo, el trasfondo era técnico: la reglamentación interna exige un mínimo de cuatro firmas para sostener estos pedidos de informes. Con la ausencia del concejal Guillermo Satalía Méndez, quien solicitó licencia por ocho sesiones debido a una delicada situación de salud, el bloque se quedó sin el respaldo numérico necesario.
Una justificación de «mal gusto»
Lo que generó indignación luego, no fue solo la caída de los informes, sino la forma en que sus propios compañeros de bloque decidieron explicarlo. En medios de comunicación afines, los ediles peronistas lanzaron títulos como: “Recolección de residuos y transporte público: pedido de licencia deja sin quórum al bloque del PJ”.
Esta narrativa traslada la responsabilidad del fracaso legislativo a Satalía Méndez, ignorando por completo la gravedad del cuadro médico que el concejal atraviesa. Según supo 7Páginas, la situación de salud de Satalía Méndez es compleja, lo que hace que los cuestionamientos de su propio bloque resulten, como mínimo, una muestra de total falta de empatía.
Estrategia vs. Humanidad
En lugar de acompañar la situación de su par o buscar alternativas institucionales para sostener los reclamos de transparencia (como el boleto estudiantil o las contrataciones directas), el bloque opositor optó por la victimización mediática.
La pregunta que resuena hoy en el ámbito político local es: ¿Vale más un punto de quórum que la salud de un compañero? La «incógnita» sobre el retiro de los expedientes parece haberse despejado, pero ha dejado al descubierto una crisis humana y política dentro del bloque del PJ.
Resta esperar si, tras este episodio, el bloque peronista finalmente reformulará su dinámica de trabajo o si continuará utilizando la salud de uno de los suyos como «chivo expiatorio» de sus propias limitaciones reglamentarias.
Fuente: Redacción 7Páginas