Aunque con perfiles diferentes —una volcada hacia el corazón de los barrios y otra orientada al circuito turístico—, ambas iniciativas compartieron la misma premisa: no quedarse con los brazos cruzados y salir adelante mediante el trabajo autogestivo.
Plaza 9 de Julio: el corazón social del barrio en movimiento
En la futura Plaza 9 de Julio (predio ubicado frente al ex Consorcio), los vecinos coordinados por el referente barrial José Ramírez llevaron adelante una jornada que consolida el rol comunitario de este espacio. El sector sirve de nexo para familias de los barrios San Antonio, Federación 1 y 2, San Lorenzo, Los Robles, Los Estudiantes y Los Computados.
“Hace dos años venimos trabajando para poner en valor este lugar con una función social. Acá se hace el Vía Crucis, catecismo, entrenan equipos deportivos y se juntan los jubilados”, detalló Ramírez a 7Páginas.
Respecto a la feria, el referente destacó el esfuerzo por mantener precios populares: “Muchos buscan generar un ingreso extra para solucionar sus problemas económicos, pero la condición es que los precios sean accesibles. La gente viene con lo justo en el bolsillo, te compra una torta frita, un pastel o un regalito, y la idea es que todos trabajemos un poco y se sientan contenidos. Es la realidad que nos toca vivir”.
Mientras la comunidad espera la concreción del proyecto de una plaza cívica y blanda comprometido por el intendente Ricardo Bravo y los equipos técnicos de Cafesg, los propios vecinos se encargan de plantar árboles, reparar bancos y recibir donaciones, como las hamacas recientemente aportadas por el comerciante local Emilio Vago.
Frente a la terminal: una vidriera estratégica para el turismo
El otro polo de actividad se concentró a metros del parque termal, sobre la calle ubicada frente a la Terminal de Ómnibus. Allí, la vecina Adriana González coordinó la quinta edición de una feria que busca posicionarse como una alternativa permanente dentro de la oferta de la ciudad.
“La idea nació para ofrecer una feria diferente, como las que uno ve cuando visita otros destinos turísticos. Es un lugar estratégico donde se mezclan artesanos y emprendedores por la misma situación que estamos pasando”, explicó González a este medio. A pesar de que el fin de semana largo mostró un movimiento turístico más moderado de lo habitual debido al contexto nacional, el paseo funcionó como un atractivo complementario a las termas.
La jornada en la terminal incluyó propuestas innovadoras, como un taller de pintura para niños a cargo de una docente de la Escuela N° 16, y el cierre musical del artista Alejandro Luna.
“Por la situación actual, a veces la venta es poca, pero está. Uno entiende que la economía está difícil, pero si nos ayudamos entre todos, salimos adelante. Esto es una ayuda mutua tanto para el feriante como una distracción diferente para la familia federaense que sale a dar la ‘vuelta al perro’ el domingo”, concluyó la organizadora, renovando la invitación para que más vecinos se sumen y apoyen la producción local en las próximas ediciones.
Redaccion de 7Paginas

