A la redacción de 7Páginas continúan llegando historias ciudadanas que reflejan el corazón solidario de los concordienses frente a las necesidades de los demás. Este es el caso de Verónica y Marcelo, una pareja que decidió no mirar hacia el costado ante la realidad económica actual y transformó su hogar en un espacio de contención comunitaria todos los viernes.
El origen de la iniciativa
«Esto se originó porque vemos la necesidad que hay», relata Verónica. En el día a día de su vivienda, ubicada en la zona norte de la ciudad, comenzaron a notar que la demanda de ayuda golpeaba su puerta de forma constante: «Durante el día, unas cinco o seis familias, chicos o muchachos, pasan a pedir algo para comer o para llevarse a sus casas».
Ante este panorama, una tarde compartiendo mates en familia junto a su hermana, su hija y su pareja, decidieron pasar a la acción. «¿Y si organizamos para hacer una comida?», se preguntaron. Desde entonces, parte del dinero que obtienen trabajando o realizando ventas lo destinan exclusivamente a comprar los ingredientes para sostener las ollas de los viernes.
Un trabajo que crece a pulmón
La iniciativa ya cumplió dos meses de vigencia ininterrumpida, alternando platos abundantes y calóricos como guisos de arroz, fideos o polenta. «Hoy cocinamos un guiso de lentejas y nos quedamos con la sensación de que, al menos esas personas, no se van a ir a dormir con hambre», expresan con emoción.
Además, el fin de semana pasado la movida solidaria se expandió: gracias a la colaboración de peluqueros voluntarios que ofrecieron su oficio de manera gratuita para niños y adultos, la jornada sumó cortes de cabello y una merienda con chocolatada y tortas fritas.
El sueño de ampliar la ayuda y cómo colaborar
A pesar del esfuerzo económico que realizan a pulmón, Verónica confiesa que el objetivo es ir por más: «Nos encantaría poder cocinar durante la semana, al menos dos veces, y sumar la leche para que se lleven, porque la gente no come un solo día a la semana. Con la bendición de Dios queremos seguir agregando días».
Para que este proyecto familiar pueda sostenerse en el tiempo y llegar a más familias de la zona, la pareja necesita del apoyo y las donaciones de la comunidad (alimentos no perecederos, leche, azúcar o insumos para la cocina).
¿Cómo ayudar?
Domicilio: Calle Germán Abdala y Talita, Barrio San Juan 2 (Concordia).
Para colaboraciones económicas (Donaciones para insumos):
Alias: Nica.1
Titular: Britez Verónica Lorena
Numero de Celular: 345 4168892
Redaccion de 7Paginas

