Horas de espera, pacientes con dolor y familiares reclamando respuestas. Ese fue el escenario denunciado este jueves por vecinos que se encontraban en la guardia del hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia.
Desde las primeras horas de la mañana, pacientes y acompañantes se comunicaron con la redacción de 7Páginas para expresar su malestar por los tiempos de espera que estaban atravesando.
Según los testimonios recogidos en el lugar, algunas personas permanecían en la guardia desde las 7 de la mañana, aguardando ser atendidas.
Una madre esperó horas con su hija
Entre los casos denunciados se encuentra el de una madre que llegó alrededor de las 8 de la mañana junto a su hija menor de edad, quien presentaba fuertes dolores abdominales.
Con el paso de las horas y sin recibir atención, la mujer comenzó a reclamar por la situación. Cerca de las 11:30, el reclamo fue aumentando de tono y terminó interviniendo el efectivo policial que se encuentra en el sector de la guardia.
Luego, la mujer dialogó con un cronista de 7Páginas y manifestó su indignación.
“Es una vergüenza lo que está pasando en la guardia. Ahora cambia la guardia y el personal se va a comer y nosotros seguimos esperando”, afirmó.
La madre sostuvo además que no se trataba de un caso aislado y que había otras personas que llevaban varias horas esperando.
“Esto es inhumano. Hay personas desde las 7 de la mañana que están acá con sus dolores y nadie nos da una respuesta”, expresó.
La pregunta que queda instalada: ¿cuánto debe esperar un paciente?
Los reclamos vuelven a poner bajo la lupa el funcionamiento de la guardia del principal hospital público de Concordia, especialmente cuando quienes aguardan son pacientes que llegan con dolores y necesitan una evaluación médica.
Si bien en las guardias hospitalarias la atención suele organizarse mediante un sistema que establece prioridades de acuerdo con la gravedad de cada cuadro y no necesariamente por orden de llegada, los testimonios recogidos por este medio plantean otra preocupación: la falta de información a los pacientes sobre cuánto deberán esperar y por qué se producen las demoras.
Para quienes permanecen durante horas en una sala de espera, especialmente acompañando a niños o personas con dolor, la ausencia de respuestas termina convirtiéndose en parte del problema.