Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un incremento del 16,8% durante el primer semestre de 2026, mientras que la variación interanual se ubicó en 33,5%.
Los alimentos fueron clave en la desaceleración
Uno de los principales factores que explican la baja de la inflación fue la marcada desaceleración del rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un incremento de apenas 1,3%, el menor desde junio del año pasado.
Según los especialistas, este comportamiento respondió principalmente a la estabilidad de los precios de la carne y a la caída en el valor de las frutas, que compensó el aumento registrado en las verduras.
Además, el rubro Transporte mostró una variación del 1,6%, consolidando también una tendencia de menor presión sobre los precios.
La inflación núcleo también se redujo
Otro dato destacado fue la evolución de la denominada inflación núcleo, que excluye los precios regulados y los productos estacionales para medir la tendencia de fondo de la economía.
Este indicador descendió del 1,9% al 1,6%, reflejando una moderación en los aumentos de bienes y servicios, aunque continuaron registrándose incrementos en panificados, medicamentos, alquileres y gastos vinculados a la vivienda.
Los rubros que más aumentaron
Pese a la desaceleración general, algunos sectores registraron subas por encima del promedio mensual.
La división Recreación y Cultura encabezó los aumentos con un 4,2%, impulsada por el inicio de las vacaciones de invierno y el incremento en los paquetes turísticos.
Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,3%, debido al aumento de las tarifas de electricidad, los alquileres, las expensas y el impacto de la actualización salarial y el bono para los encargados de edificios.
Por su parte, los precios regulados aumentaron 2,3%, principalmente por los incrementos en las tarifas de energía y el transporte público.
Una familia necesitó más de 1,5 millones de pesos para no ser pobre
En paralelo al dato de inflación, el INDEC informó que la Canasta Básica Total (CBT), que determina la línea de pobreza, aumentó 2,2% durante junio.
De esta manera, una familia tipo integrada por dos adultos y dos hijos necesitó $1.531.473 para no ser considerada pobre.
En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de indigencia, mostró una evolución más moderada, en línea con la desaceleración registrada en el rubro alimentos.
Un dato esperado por el Gobierno
La baja de la inflación por debajo del 2% representa un dato significativo para el Gobierno nacional, que viene sosteniendo como uno de sus principales objetivos la desaceleración del proceso inflacionario.
Si bien algunos sectores de la economía continúan mostrando aumentos por encima del promedio, especialmente los vinculados a servicios y tarifas reguladas, el comportamiento de los alimentos permitió que el índice general registrara su menor variación mensual en casi un año.
Con una inflación acumulada del 16,8% en el primer semestre, el comportamiento de los precios durante la segunda mitad del año será determinante para evaluar si la tendencia descendente logra consolidarse en los próximos meses.
Con informacion de Ambito
Redaccion de 7Paginas