En su análisis, Favre comparó la reciente condena a 17 años de prisión efectiva aplicada en Salta a un ciudadano común por un hecho vial, con la pena de 5 años y 8 meses impuesta a Ruiz Orrico en Entre Ríos, y sostuvo que la diferencia “cobra un sentido oscuro” al analizar los vínculos políticos y judiciales que rodean al exfuncionario.
“La justicia en Entre Ríos no solo es ciega, sino que parece tener carnet de afiliación política”, expresó Favre al inicio de su publicación.
Cuestionamientos a la condena
El autor de la columna sostuvo que el fallo dictado por el juez Darío Crespo evitó deliberadamente aplicar la figura de dolo eventual, a pesar de que Ruiz Orrico conducía alcoholizado y a bordo de un vehículo oficial al momento del choque fatal.
“Para la justicia entrerriana, que un funcionario destruya patrimonio público, maneje alcoholizado y liquide a cuatro trabajadores es un simple accidente involuntario”, señaló Favre.
Además, calificó la sentencia como “una condena a la carta”, al considerar que la pena impuesta “fue diseñada a medida de sus privilegios” y no guarda relación con la gravedad del hecho ni con “el valor de las cuatro vidas obreras destruidas”.
Críticas al beneficio de la libertad
Otro de los puntos cuestionados por Favre fue que Ruiz Orrico continúe en libertad mientras avanzan las instancias de apelación, situación que contrastó con el caso ocurrido en Salta, donde el condenado fue detenido de inmediato tras conocerse la sentencia.
“El privilegio de la libertad profundiza la certeza de que en Entre Ríos hay ciudadanos de primera y de segunda”, sostuvo.
En ese marco, el analista afirmó que existe “un entramado de apelaciones y una laxitud de medidas cautelares” que favorecen al exfuncionario y alimentan las sospechas de impunidad política y judicial.
“La justicia dejó de ser ciega”
En el tramo final de su opinión, Favre apuntó directamente contra el funcionamiento del sistema judicial entrerriano y aseguró que las decisiones parecen condicionadas por el poder político.
“La justicia entrerriana dejó de ser ciega. Mira perfectamente el color político del carnet de quien tiene sentado en el banquillo de los acusados antes de firmar la sentencia”, concluyó.
La publicación volvió a poner en debate el caso Ruiz Orrico, una causa que desde el inicio generó fuerte repercusión social y reclamos de los familiares de las víctimas, quienes exigen una condena más severa y el cumplimiento efectivo de la pena.