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“¡La Patria no se vende!”: advierten sobre el riesgo de perder la soberanía sobre la Patagonia

En una columna de opinión, Darío Favre trazó un paralelismo entre la pérdida de Texas por parte de México en el siglo XIX y la venta de tierras en la Patagonia argentina. Cuestionó los bajos valores a los que, según sostiene, se ofrecen algunas extensiones rurales y alertó sobre los riesgos de una eventual desregulación de la propiedad extranjera.
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Redacción 7Paginas

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Bajo el título “¡La Patria no se Vende! El Eco de Texas y el Alerta por el Remate de la Soberanía Patagónica”, el vecino de Concordia planteó un debate sobre la propiedad de la tierra en la Argentina y la necesidad de preservar el control nacional sobre territorios estratégicos, particularmente en la región patagónica.

En su reflexión, el autor recupera la historia de Texas para advertir sobre las consecuencias que, a su entender, puede tener la falta de una política firme de protección territorial. A partir de ese antecedente histórico, expresa su preocupación por la posibilidad de que grandes extensiones de la Patagonia queden en manos de capitales extranjeros y sostiene que la discusión sobre la tierra no debe limitarse a una cuestión económica, sino que también involucra la soberanía y la identidad nacional.

Texas, un antecedente histórico que enciende las alarmas

Favre recuerda que, durante el siglo XIX, México permitió el asentamiento de colonos angloestadounidenses en Texas, un proceso que derivó en la independencia de ese territorio en 1836 y su posterior anexión a Estados Unidos en 1845. La guerra entre ambos países, entre 1846 y 1848, concluyó con una importante pérdida territorial mexicana.

El autor utiliza ese episodio como advertencia para la Argentina y plantea que la transferencia de tierras sin una estrategia de protección de los intereses nacionales puede generar consecuencias que excedan ampliamente el valor económico de las operaciones.

En ese sentido, sostiene que la soberanía también se defiende mediante políticas públicas capaces de preservar el control sobre los recursos naturales y las zonas consideradas estratégicas.

Tierras patagónicas y capitales extranjeros

Uno de los principales cuestionamientos de Favre apunta a los valores a los que, según señala, se ofrecen determinados campos de la meseta patagónica, en provincias como Santa Cruz, Chubut y Río Negro.

En su columna, menciona ofertas que partirían de los 15 a los 30 dólares por hectárea y advierte que esos precios podrían facilitar la adquisición de grandes extensiones por parte de inversores con mayor capacidad económica que los productores locales.

El autor también manifiesta preocupación por las propiedades que incluyen recursos naturales estratégicos, como fuentes de agua dulce, nacientes de ríos, costas de lagos y áreas con potencial minero y energético.

Desde su perspectiva, el problema no reside únicamente en quién compra una propiedad, sino también en las condiciones en las que se realizan las operaciones y en las garantías existentes para proteger el interés nacional.

La Ley de Tierras y el papel del Estado

Otro eje de la reflexión es la Ley 26.737 de Régimen de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad, Posesión o Tenencia de las Tierras Rurales, conocida como Ley de Tierras.

Favre cuestiona los intentos de eliminar las restricciones a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros y advierte que una desregulación amplia podría incrementar la presión sobre territorios que considera estratégicos.

En ese marco, defiende la necesidad de que el Estado tenga herramientas para regular la propiedad de la tierra y evitar que las diferencias de capacidad económica entre inversores internacionales y productores argentinos condicionen el acceso al territorio.

La discusión sobre la normativa y sus alcances forma parte de un debate más amplio sobre inversión extranjera, derechos de propiedad, desarrollo productivo y protección de los recursos naturales.

“Custodiar la Patagonia es defender el futuro”

En el cierre de su columna, Favre insiste en que la tierra debe ser considerada un componente central de la soberanía argentina y no solamente un activo sujeto a las reglas del mercado.

“La lección de Texas brilla con fuego en la memoria de América Latina”, sostiene el autor, al plantear que un país que no protege sus intereses territoriales corre el riesgo de perder capacidad de decisión sobre su propio futuro.

Su mensaje final resume el sentido de la reflexión: “Custodiar la Patagonia no es solo defender la tierra, es defender la soberanía, la identidad y el futuro de las próximas generaciones de argentinos”.

Con esta mirada, Darío Favre pone sobre la mesa una discusión que combina historia, economía y política: cuáles deben ser los límites y las condiciones para la adquisición de tierras por parte de extranjeros, y qué mecanismos necesita la Argentina para resguardar sus recursos y su soberanía territorial.

Opinión: Darío Favre.

Redaccion de 7Paginas