La discusión por la reforma laboral expuso fisuras dentro del gabinete nacional. Durante una extensa reunión de la mesa política en Casa Rosada, Santilli presentó las condiciones y reclamos que recogió de distintos gobernadores para acompañar el proyecto. Allí quedaron claramente delimitadas dos posturas: por un lado, el sector dialoguista que impulsa concesiones para garantizar apoyo parlamentario; por el otro, el ala más dura, encabezada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que sostiene que la iniciativa “no se toca”.
El encuentro, que se extendió por más de dos horas, estuvo liderado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y contó con la participación de figuras clave del oficialismo como Patricia Bullrich, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem y el asesor presidencial Santiago Caputo. Ni Milei ni su hermana Karina participaron de la reunión, aunque estuvieron representados por su círculo más cercano.
En el oficialismo buscan acelerar los tiempos para llevar la reforma laboral al recinto el próximo 11 de febrero, dentro del período de sesiones extraordinarias previsto entre el 2 y el 27 de ese mes. El proyecto incluye cambios profundos en el régimen laboral y en el impuesto a las Ganancias, con impacto directo en la coparticipación federal, un punto que genera fuerte resistencia en las provincias.
Los gobernadores dialoguistas advirtieron a Santilli sobre la caída de recursos que implicaría la aplicación del artículo 191 de la reforma, que reduce la recaudación por Ganancias y otorga beneficios a grandes empresas. Mandatarios de Chubut, Mendoza, San Juan y Chaco, entre otros, plantearon la necesidad de compensaciones, ya sea mediante obras públicas, financiamiento o asistencia del Estado nacional. Sin embargo, desde la Casa Rosada ratificaron una postura intransigente y descartaron concesiones.
En ese marco, Santilli continúa su gira por las provincias para intentar construir consensos. Tras reuniones en el sur y el oeste del país, el ministro llegará a Entre Ríos, donde se reunirá con Rogelio Frigerio, uno de los gobernadores considerados clave dentro del esquema de diálogo del Gobierno nacional.
Desde la oposición, en tanto, cuestionan duramente el proyecto y sostienen que la promesa oficial de creación de empleo es una falacia. Dirigentes peronistas y espacios sindicales advierten que la flexibilización laboral históricamente estuvo asociada a mayores niveles de desempleo y pérdida de derechos, y señalan que, en el último año, ya se registró una fuerte caída del empleo registrado y el cierre de miles de pymes.
Con posiciones enfrentadas dentro del propio gabinete y un escenario parlamentario incierto, la reforma laboral se perfila como uno de los debates más sensibles del verano político. La reunión de Santilli con Frigerio en Entre Ríos será una instancia clave para medir el margen de negociación del Gobierno y el nivel de respaldo que podrá reunir entre las provincias.
Con información de Pagina 12