Los números de la asfixia: aranceles y costos fijos
De acuerdo al comunicado al que tuvo acceso 7Páginas, los montos actualizados para cubrir los gastos de las ternas de árbitros y los operativos policiales para las categorías Sub-17, Reserva y Primera División alcanzaron cifras críticas:
Divisional A: $680.000 pesos por jornada.
Divisional B: $650.000 pesos por jornada.
A esto se le suma una problemática histórica de la ciudad: la falta de infraestructura propia. Aquellas instituciones que no cuentan con estadio y deben alquilar una cancha para ejercer la localía —situación que se repite cada 15 días— deben desembolsar $250.000 pesos adicionales por partido.
En limpio, un club que no posee cancha propia necesita recaudar cerca de 2 millones de pesos mensuales solo para cubrir los costos de organización que exige la Liga.
El impacto en los hinchas y el semillero
Para dimensionar el conflicto, un club que juega de local necesita vender un mínimo de 100 entradas a un valor de $7.000 pesos cada una solo para costear la jornada, sin que le quede un solo peso de ganancia. Esta situación se vuelve insostenible para las instituciones barriales o con menor caudal de seguidores.
Como consecuencia directa de este ahogo financiero, los clubes se han visto obligados a tomar medidas drásticas que antes no existían en el fútbol local: comenzar a cobrar entrada en los partidos del Fútbol Infanto-Juvenil y exigir el pago de cuotas sociales a los niños de las categorías inferiores para poder solventar los gastos de los planteles mayores.
“Con estos valores, a los clubes no nos queda margen para crecer. Prácticamente trabajamos todas las semanas para recaudarle plata a la Liga”, expresó indignado el presidente de una de las instituciones locales en diálogo con 7Paginas, quien además remarcó que a estos aranceles se les deben sumar los gastos diarios de mantenimiento, servicios públicos y traslados.
Un negocio de pocos
El fútbol de Concordia cuenta actualmente con una estructura de 28 equipos en competencia. Multiplicando los aranceles fijos por la cantidad de partidos que se disputan cada fin de semana y sumado a la inscripción anual de $900.000 (que la dan a pagar en tres cuotas), la Liga local percibe una verdadera fortuna en concepto de tasas y derechos de organización.
Mientras las arcas de la entidad madre muestran números florecientes, los clubes locales —que cumplen un rol social y contendedero fundamental en los barrios de la ciudad— se encuentran al borde de la quiebra técnica, trabajando a destajo solo para sostener una estructura que, hoy por hoy, les da la espalda.