En un contundente avance contra la comercialización de estupefacientes a pequeña escala, la Policía de Entre Ríos llevó adelante este sábado 18 de abril una serie de megaoperativos de saturación y allanamiento en el sector noroeste de la ciudad. El despliegue policial, que se extendió por casi cuatro horas, terminó con la desarticulación de varios «kioscos» de droga y una cifra récord de detenciones.
Los procedimientos
Los allanamientos, coordinados por la División Drogas Peligrosas, se ejecutaron bajo las directivas de la Fiscalía a cargo del Dr. Fabio Zabaleta y con la autorización del Juzgado de Garantías N° 01, liderado por el Dr. Francisco R. Ledesma.
Las irrupciones policiales comenzaron a las 18:20 y se extendieron hasta las 22:00 horas, concentrándose en puntos estratégicos del Barrio 17 de Octubre:
Intersección de calles Rivoli y Moulins.
Zona de calles G. Sola y Paula Albarracín de Sarmiento.
Resultados del operativo
Tras minuciosas requisas en las viviendas señaladas como centros de distribución, los efectivos lograron incautar elementos probatorios clave que confirman la actividad ilícita:
Estupefacientes: Numerosas dosis de sustancias prohibidas ya fraccionadas y listas para su comercialización directa.
Dinero en efectivo: Una suma importante de billetes de distinta denominación, presumiblemente fruto de las ventas diarias.
Logística: Se secuestraron teléfonos celulares y elementos utilizados para el estiramiento, pesaje y corte de las sustancias.
Nueve personas tras las rejas
Por disposición de la Justicia, el operativo culminó con la detención de nueve personas mayores de edad (masculinos y femeninos), quienes fueron trasladados a dependencias policiales. Todos ellos quedaron supeditados a la causa por infracción a la Ley Provincial de Narcomenudeo y permanecen a disposición de la magistratura interviniente.
Desde las fuerzas de seguridad destacaron a 7Paginas, que este tipo de intervenciones en los barrios busca no solo retirar las sustancias de la calle, sino también devolver la tranquilidad a los vecinos que se ven afectados por el movimiento delictivo generado alrededor de estos puntos de venta.