En la reunión participaron más de diez vecinos, quienes reiteraron una problemática que vienen denunciando desde fines de diciembre y que ya derivó en presentaciones formales y en el avance de un amparo colectivo. Según relataron a 7Paginas, uno de los puntos centrales del planteo fue la necesidad de acceder al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y al Plan de Remediación Ambiental vinculados a la firma industrial.
En ese marco, Pantaleone informó que desde el Municipio se solicitó la intervención de un laboratorio certificado de Rosario, el cual se encuentra realizando un estudio de emanaciones y de los compuestos que se liberan a la atmósfera, un proceso que demandaría alrededor de 30 días. Sin embargo, aclaró que no podía exhibir ni el EIA ni el Plan de Remediación, argumentando que “no son públicos”, lo que generó uno de los momentos más tensos del encuentro.
Ante esta respuesta, uno de los vecinos presentes, abogado de profesión, sostuvo que la información ambiental debe ser pública por ley y reclamó además el acceso al acta labrada a la empresa. Desde el Municipio respondieron que dicha acta aún no fue notificada y que, por ese motivo, no podía ser mostrada, una explicación que dejó más dudas que certezas entre los asistentes.
En diálogo con 7Paginas, otro vecino señaló que la intención del barrio es aguardar el estudio que presentará EGGER y, posteriormente, realizar un análisis propio a través de otro laboratorio o de una facultad que resulte imparcial, con el objetivo de comparar ambos informes y contar con una evaluación independiente.
Frente a los reclamos, el intendente Azcué manifestó que, desde que el Ejecutivo tomó conocimiento del conflicto el pasado 26 de diciembre, la intención es conformar una mesa de trabajo con la empresa EGGER, donde se presente toda la documentación correspondiente. También se anunció una nueva reunión para la próxima semana, con día y horario a confirmar.
Pese a ello, los vecinos se retiraron con sensaciones encontradas. “Nos fuimos con más dudas que antes”, expresaron, al tiempo que confirmaron que avanzarán con pedidos formales de acceso a la información pública y con el amparo colectivo ya anunciado. “La atención fue buena, pero necesitamos hechos, plazos claros y que el barrio deje de ser invisible”, resumieron.
Por su parte, la empresa EGGER emitió un comunicado fijando su posición. En el mismo explicó que la mayor presencia de fibra de madera en zonas aledañas se produjo de manera excepcional tras la implementación de mejoras tecnológicas en su sistema de captación de partículas. Indicaron que el episodio estuvo vinculado a la puesta en marcha de un nuevo ciclón, incorporado como parte de un plan de mejoras ambientales desarrollado desde 2023, y que actualmente el sistema se encuentra en fase de pruebas y monitoreo continuo.
Desde la firma también señalaron que mantienen diálogo con los vecinos, que autoridades municipales realizaron inspecciones en la planta y que se presentó un informe técnico formal. Aseguraron, además, que la operación cumple con la normativa ambiental vigente y se encuentra por debajo de los valores máximos permitidos, reafirmando su compromiso con la transparencia, la mejora continua y el trabajo conjunto con la comunidad.