En el marco de las políticas de ordenamiento impulsadas por la gestión municipal, el Ente Descentralizado de Obras Sanitarias (EDOS) anunció el inicio de un operativo de control destinado a detectar pérdidas de agua potable provenientes de instalaciones internas domiciliarias que descargan hacia la vía pública a través de desagües pluviales.
La medida comenzará a implementarse el próximo lunes 22 de junio y tiene como objetivo reducir el desperdicio de agua, optimizar el funcionamiento del sistema de distribución y promover un uso responsable de un recurso esencial para toda la comunidad.
Desde el organismo remarcaron a 7Paginas, que el agua potable requiere importantes inversiones para su captación, tratamiento y distribución, por lo que las pérdidas domiciliarias representan un perjuicio tanto para el sistema como para el conjunto de los vecinos.
Cómo será el operativo
Según informaron desde el EDOS, una vez detectada una posible pérdida de agua, personal técnico realizará una segunda inspección para corroborar la situación.
Si se confirma la existencia de la fuga, se notificará formalmente al propietario o usuario del inmueble, quien contará con un plazo de 72 horas hábiles para efectuar la reparación correspondiente y comunicarla al organismo.
En caso de que el problema no sea solucionado dentro del plazo establecido, o no se informe la reparación realizada, el EDOS procederá al corte total del suministro de agua potable en la propiedad afectada, sin perjuicio de otras medidas administrativas que pudieran corresponder.
Concientización y uso responsable
Desde el Municipio aclararon que la iniciativa no tiene fines recaudatorios ni sancionatorios, sino que apunta a generar conciencia sobre la importancia del cuidado del agua y el cumplimiento de las normas vigentes en materia de saneamiento y protección ambiental.
«Estamos avanzando en una ciudad más ordenada, donde las normas se cumplen y se busca optimizar los recursos públicos. Cada pérdida de agua que se desperdicia afecta a todo el sistema y termina perjudicando a toda la comunidad», señalaron desde el organismo.
En ese sentido, instaron a los vecinos a revisar periódicamente sus instalaciones domiciliarias y realizar las reparaciones necesarias para evitar filtraciones o pérdidas que puedan derivar en sanciones y en la interrupción del servicio.
Una política de ordenamiento
La medida forma parte de una política integral que la Municipalidad viene desarrollando para mejorar la eficiencia de los servicios públicos y fortalecer el compromiso ambiental de la comunidad.
Desde el EDOS recordaron que el cuidado del agua es una responsabilidad compartida entre el Estado y los usuarios, y destacaron que pequeñas acciones individuales pueden contribuir significativamente a preservar un recurso estratégico para el presente y el futuro de la ciudad.
Con este operativo, el organismo busca reducir el derroche de agua potable, mejorar la calidad del servicio y garantizar una utilización más eficiente de los recursos destinados al abastecimiento de toda la población.