La Justicia entrerriana impartió este viernes por la noche la orden a la Policía de Entre Ríos para proceder a la detención del exgobernador Sergio Daniel Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y quien fuera su ministro de Cultura y Comunicación, Pedro Ángel Báez, luego de que quedaran firmes las condenas dictadas en la denominada Megacausa por delitos de corrupción.
Los tres condenados fueron trasladados inicialmente a la Alcaidía de Paraná, donde permanecerán durante la noche. Está previsto que este sábado sean derivados a la Unidad Penal N° 1 de la capital provincial, donde, en principio, comenzarán a cumplir las penas impuestas por la Justicia.
La medida fue ordenada por el Tribunal de Juicios y Apelaciones y se produce luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimara, el jueves 3 de septiembre, los recursos extraordinarios presentados por los condenados y dejara firme la sentencia dictada por la Justicia entrerriana.
La Corte dejó firmes todas las condenas
En la resolución dictada en el expediente CSJ 2226/2024, el máximo tribunal nacional rechazó los planteos presentados por Urribarri, Báez y Aguilera.
También fueron rechazados los recursos de Gerardo Caruso, Corina Cargnel, Emiliano Giacopuzzi y Luciana Almada, con lo cual quedaron firmes la totalidad de las condenas dictadas en el marco del megajuicio.
Tras conocerse la resolución de la Corte Suprema, el Ministerio Público Fiscal solicitó la “detención inmediata” de Urribarri, Aguilera y Báez, al considerar la existencia de un posible peligro de fuga.
Los fiscales Patricia Yedro y Gonzalo Badano solicitaron formalmente que se dispusiera la inmediata detención de los tres condenados y su posterior traslado a la Unidad Penal N° 1 de Paraná.
Primero a la Alcaidía y luego a la cárcel
Los tres condenados fueron trasladados a la Alcaidía de Paraná, donde pasarán la noche. Posteriormente serán derivados a la Unidad Penal N° 1.
Según se indicó, volverán inicialmente al sector en el que estuvieron alojados durante anteriores detenciones. Las celdas de la Alcaidía son individuales y cuentan con dimensiones aproximadas de dos metros por tres, además de una cucheta de madera.
En tanto, el sector especial previsto en la Unidad Penal N° 1 cuenta con una habitación de reducidas dimensiones, donde hay una cama cucheta para dos personas y una cama individual. El lugar también dispone de baño, una sala de visitas con una mesa y tres sillas y un pequeño patio interno de aproximadamente tres metros por tres.
Durante la anterior detención de los tres condenados, Urribarri ocupó la cama individual, mientras que Báez y Aguilera utilizaron la cama cucheta.
El sector se encuentra separado del resto de los pabellones de la unidad penitenciaria.
Las defensas pidieron prisión domiciliaria
Los abogados defensores de Urribarri, Leopoldo Cappa, y de Báez, Ignacio Díaz y José Velázquez, habían solicitado al Tribunal de Juicios y Apelaciones de Paraná que sus defendidos no fueran enviados a la cárcel y que se les concediera, en cambio, el beneficio de la prisión domiciliaria.
La defensa de Urribarri sostuvo que el exgobernador nunca intentó eludir la acción de la Justicia y que siempre se mantuvo a disposición del proceso.
Además, presentó documentación médica en la que se señala que Urribarri se encuentra atravesando un cuadro de trastorno de estrés postraumático, por lo cual solicitaron una morigeración de la ejecución de la pena en su domicilio y bajo el cuidado de familiares y médicos.
Por su parte, los abogados de Báez también solicitaron una modalidad alternativa de cumplimiento de la pena debido a su estado de salud.
La defensa argumentó que el exministro padece un cuadro crónico con dolor abdominal y una importante pérdida de peso, además de problemas digestivos que se habrían agravado durante el último año.
En ese contexto, cuestionaron las condiciones de detención de la Unidad Penal de Paraná y solicitaron que, en caso de no otorgarse la prisión domiciliaria, se analizara un régimen de semidetención.
Esta alternativa permitiría a Báez permanecer durante el día en su domicilio para realizar tratamientos médicos, cumplir una dieta especial y efectuar controles de salud, debiendo pernoctar en el establecimiento penitenciario.
Las condenas
Sergio Urribarri fue condenado el 7 de abril de 2022 a ocho años de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos.
En tanto, Pedro Ángel Báez y Juan Pablo Aguilera recibieron condenas de seis años y seis meses de prisión cada uno.
Ahora, con las sentencias firmes, comenzó la etapa de ejecución de las penas.
Urribarri tenía domicilio en la ciudad de Concordia, mientras que Aguilera residía en General Campos, departamento San Salvador. Báez, en tanto, se encontraba domiciliado en la ciudad de Paraná.
En principio, los tres condenados cumplirán sus penas en la capital entrerriana. Posteriormente, la jueza de Ejecución y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, deberá analizar y resolver los distintos planteos que eventualmente presenten las defensas en relación con las condiciones de cumplimiento de las condenas.
Con informacion de Analisis
Redaccion de 7Paginas