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Ricardo Bravo: “No vamos a dejar de golpear puertas en Nación hasta lograr el traslado de las familias del ex emplazamiento”

El intendente de Federación se refirió a las gestiones realizadas en Buenos Aires para reactivar la obra de las 168 viviendas, actualmente paralizada por el Gobierno Nacional. Denunció la "falta de humanidad" del Ministerio de Economía y advirtió sobre la grave crisis ambiental y sanitaria que atraviesan los vecinos que conviven con el humo y el aserrín.
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Redacción 7Paginas

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En una entrevista brindada al programa Entre Líneas (Radio UNO Federación), el intendente Ricardo Bravo detalló los alcances de su reciente viaje a la Capital Federal, donde mantuvo reuniones con las nuevas autoridades de la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU). El objetivo central fue reactivar el ambicioso plan de viviendas destinado a las familias que aún residen en el ex emplazamiento, una obra que representa un resarcimiento histórico para la ciudad.

Gestiones ante un panorama incierto

Bravo explicó que, tras lograr la baja de los convenios con las empresas constructoras originales —lo que permite destrabar la situación administrativa—, presentó una carpeta con toda la documentación histórica del proyecto. «Pedimos a Nación la reformulación del proyecto para bajar los costos y que se tome la decisión política de reiniciarlo. Hoy la SISU tiene fondos frenados por la justicia que deberían usarse para terminar estas obras», señaló el jefe comunal.

Sin embargo, el intendente no ocultó su preocupación por la falta de respuesta del Ejecutivo Nacional: «Es muy difícil tratar con un gobierno al que no le importa el carácter humano. Hay una realidad cruda: cero empatía. Los funcionarios de la SISU entienden la necesidad, pero todo depende netamente de una decisión de Caputo (Ministro de Economía) de inyectar el dinero».

Un problema de salud pública

Bravo enfatizó que la mudanza de estas familias no es solo una cuestión habitacional, sino una emergencia ambiental. «Les explicamos con mucho detalle el problema de salud que acarrea vivir rodeados de humo y aserrín por los desechos de los aserraderos. Es una necesidad imperiosa mejorar la calidad de vida de esta gente», afirmó.

Incluso, el intendente planteó la posibilidad de realizar cambios en el proyecto original para viabilizarlo: «Si hay que bajar la calidad de las terminaciones, como entregar con carpeta alisada en lugar de cerámicos para reducir costos, lo haremos. El objetivo principal es que las viviendas se reinicien».

Puertas cerradas en Buenos Aires

Al comparar la gestión actual con la anterior, Bravo fue tajante: «Hoy las puertas están cerradas. No existen programas ni canales abiertos. Antes íbamos a cualquier organismo y no volvíamos con las manos vacías; hoy vas a hablar con funcionarios que ni siquiera tienen nombramiento».

Ante las críticas y denuncias de la oposición local sobre el manejo de la obra pública, el intendente se mostró tranquilo: «Todo lo que vino de Nación está rendido y aprobado. La gestión es transparente y la documentación está a disposición de cualquier vecino. Las obras que hoy siguen avanzando lo hacen con fondos municipales».

El impacto de la crisis en Federación

Finalmente, Ricardo Bravo analizó la difícil situación económica que atraviesa el municipio, con una caída real del 30% en la coparticipación y un turismo «desinflado» por la pérdida del poder adquisitivo de la clase media. «Cuesta arriba, pero le ponemos el pecho. No le deseo a nadie pasar por lo que estamos pasando los municipios hoy, pero vamos a seguir peleando por lo que a Federación le corresponde», concluyó.