La ciudad de Federación atraviesa una profunda y preocupante crisis en materia de salud mental, evidenciada en un elevado índice de suicidios y cuadros de depresión que afectan, de manera prioritaria, a la población joven y adolescente. Ante este complejo escenario, el ex viceintendente de la localidad, Carlos Miller, junto a un grupo de ciudadanos independientes, comenzó a coordinar acciones concretas de visibilización. Una de las principales actividades consistió en un conversatorio abierto que tuvo lugar en las instalaciones del Club Cosmos, encabezado por el reconocido psicólogo concordiense Sergio Brodsky.
En diálogo con el programa Entre Líneas de Radio Uno Federación, Miller se mostró sumamente crítico respecto al tratamiento institucional que viene recibiendo la problemática y lanzó un fuerte llamado de atención a la dirigencia política. El detonante de su malestar radica en los recientes cruces acontecidos en el Concejo Deliberante local, donde los bloques se trenzaron en discusiones partidarias, pedidos de informes y defensas corporativas luego de citar al personal del área del Hospital San José.
“Acá hay que dejarse de joder, hay que dejarse de joder con llevar el agua para el molino y poner por delante la salud de las personas. Tienen que dejarse de joder con la política si van a abordar esta problemática”, sentenció Miller de forma categórica.
Una red comunitaria
El conversatorio reunió a unas 60 personas, entre las que se encontraban profesionales de la salud, integrantes de distintos credos religiosos, personal de enfermería y vecinos movilizados por la situación actual. Durante la jornada, se analizó el modelo implementado por el licenciado Brodsky en localidades de la región como Los Charrúas y Federal, basado en un esquema de alerta temprana y participación social activa.
Miller puntualizó que el abordaje de la salud mental requiere inmediatez, “una condición que hoy el sistema público de salud no logra garantizar, como las demoras críticas, donde el sistema actual suele otorgar turnos con esperas de entre dos y cuatro meses, ofreciendo consultas de escasa duración que resultan insuficientes para cuadros agudos”.
Además, le apunto a la falta de recursos, “el panorama coincide con las recientes declaraciones del Ministro de Salud de Entre Ríos, quien ante legisladores provinciales admitió las limitaciones presupuestarias que posee la provincia para contener la creciente demanda sanitaria”.
Y también mencionó el factor económico, “la falta de perspectivas laborales y de proyectos de estudio actúa como un fuerte desencadenante de crisis depresivas en los jóvenes, situación que suele verse potenciada por el consumo problemático de sustancias”.
A pesar de las falencias estructurales del Estado, Miller rescató que experiencias en localidades vecinas demuestran que la detección comunitaria funciona. Cuando las instituciones —tales como clubes, centros de jubilados, comisiones de bomberos y escuelas— se capacitan para identificar los indicios de una crisis, el accionar rápido puede salvar vidas.
El rol del entorno y la contención en primera línea
Uno de los momentos más destacados del encuentro vecinal fue la activa participación del personal de enfermería, quienes manifestaron las dificultades que enfrentan al momento de intervenir en urgencias domiciliarias sin contar con herramientas teóricas precisas para la contención psicológica inmediata.
Asimismo, se enfatizó en la importancia de reinsertar socialmente a quienes padecen depresión mediante actividades comunitarias o talleres. Como contraparte, Miller adhirió a las expresiones vertidas recientemente por la Iglesia Católica tanto en el plano local, a través del párroco Roberto Pescara en el último Te Deum, como en el plano nacional con el arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva, quienes advirtieron sobre los indicios de descomposición del tejido social y el riesgo de deshumanización.
Hacia un nuevo pacto social
De cara a los próximos turnos institucionales y electorales, Miller exigió que la salud mental se incorpore formalmente en las plataformas de gobierno pero con un estricto sentido ético y profesional, evitando que se convierta en un eslogan de campaña o un recurso de aprovechamiento político.
Finalmente, el dirigente consideró que la comunidad de Federación se encuentra ante la necesidad de consolidar un nuevo pacto social que trascienda lo estrictamente sanitario y abarque aspectos económicos, morales y de convivencia digital, instando a disminuir los niveles de hostilidad en redes sociales que dañan la imagen colectiva de la ciudad. «Hemos atravesado grandes crisis en los años 90 cuando se trasladó la ciudad y salimos bien parados. Vamos a tener éxito si nos ponemos un poco el compromiso al hombro», concluyó.