La crisis laboral de Granja Tres Arroyos volvió a generar este miércoles una fuerte protesta en Concepción del Uruguay, donde trabajadores despedidos se movilizaron hacia los tribunales y posteriormente se concentraron frente al Centro Cívico y la Municipalidad.
Bajo la consigna “La necesidad no espera a la Justicia”, los manifestantes reclamaron el pago de salarios adeudados, indemnizaciones y otros conceptos pendientes, además de exigir respuestas sobre el futuro de la planta La China, que se encuentra paralizada desde mayo.
La protesta comenzó durante la mañana frente al edificio judicial y tuvo uno de sus momentos de mayor tensión cuando algunos trabajadores decidieron encadenarse en la explanada del Centro Cívico.
Uno de ellos fue Maximiliano Rubén Zalazar, quien se encadenó a uno de los mástiles para reclamar una mayor intervención de las autoridades frente a la situación que atraviesan cientos de familias.
Según denunciaron los trabajadores, la empresa mantiene deudas por indemnizaciones, salarios atrasados, vacaciones y aguinaldo. También expresaron preocupación por otros compromisos pendientes y por la situación de quienes todavía dependen económicamente de la actividad de la empresa.
Cientos de despidos
La situación de Granja Tres Arroyos derivó en una importante cantidad de despidos en las últimas semanas. De acuerdo con los datos expuestos durante la protesta, durante agosto se enviaron alrededor de 470 telegramas de despido, mientras que distintas fuentes periodísticas estiman que el número de trabajadores afectados podría acercarse a los 480.
Los trabajadores sostienen que el conflicto tiene dos reclamos centrales: la reincorporación de quienes fueron despedidos o, en caso de que ello no ocurra, el pago de las indemnizaciones correspondientes. Además, reclaman la reapertura de la planta para garantizar la continuidad laboral de quienes aún conservan sus puestos.
El reclamo al intendente Lauritto
Durante la concentración frente a la Municipalidad, los trabajadores mantuvieron un diálogo con el intendente de Concepción del Uruguay, José Eduardo Lauritto, a quien le solicitaron una mayor intervención y que gestione ante los responsables de la empresa.
“Si el dueño nos quiere echar, perfecto, pero ¿cómo no se intima para que nos paguen?”, plantearon durante el encuentro.
Lauritto manifestó que intentará trasladar a los empresarios los reclamos de los trabajadores y señaló la necesidad de atender las cuestiones más urgentes del conflicto.
El intendente también recordó que durante su trayectoria política le tocó intervenir en anteriores crisis relacionadas con Granja Tres Arroyos y en otros conflictos laborales de la ciudad.
“Yo puedo ir a hablar con ellos”, expresó, aunque aclaró que necesitaba conocer con precisión cuáles eran las prioridades y planteos de los trabajadores para poder trasladarlos a los responsables de la firma.
Asimismo, Lauritto advirtió sobre la compleja situación financiera y judicial que atraviesa la empresa y mencionó la posibilidad de que un eventual proceso concursal pueda generar mayores dificultades para el cobro de las sumas adeudadas.
Mientras tanto, los trabajadores insistieron en que la prioridad es obtener respuestas concretas y garantizar el cobro de las indemnizaciones y salarios pendientes.
La crisis de Granja Tres Arroyos continúa sin una definición y mantiene en vilo a cientos de familias de Concepción del Uruguay, en un conflicto que combina reclamos laborales, incertidumbre sobre el futuro de la planta y una creciente tensión social.
Con informacion de La Piramide
Redaccion de 7Paginas
