La Carnicería Laboral:
Mientras los bonos vuelan, el laburante se hunde. Ya se cargaron más de 320.000 puestos de trabajo formales. La construcción y la industria son un cementerio: 160.000 bajas por el parate de la obra pública y el consumo que no levanta el muerto. El desempleo saltó al 7,5% y la única «salida» que ofrece el modelo es hacerte monotributista para pedalear una bici o hacer changas sin obra social ni jubilación.
El «Super RIGI» y los Dueños de la Torta:
La jugada es clara: alfombra roja para los de afuera (como los U$S 15.000 millones de Glencore en minería) mientras las Pymes locales se desangran, con ventas que caen y sin crédito para sobrevivir. Hasta el «intocable» de Galperin ligó: Mercado Libre cayó 8% porque el mercado ya no le cree ni a los ganadores.
Conclusión al hueso:
Tenemos un Banco Central lleno de dólares pero un país lleno de precarizados. El plan económico es un éxito quirúrgico: la operación salió perfecta, lo único malo es que el paciente se está quedando sin laburo.