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Una Entrerriana en Valencia: “los argentinos no sabemos cómo vamos a festejar si salimos campeones”

Lara Zanutti relató a 7Paginas la enorme expectativa de la comunidad de expatriados ante la gran final de este domingo. El choque cultural con la tranquilidad local, la odisea de los partidos de madrugada en boliches con fernet y el plan de búnker alternativo para celebrar respetando a los locales.
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Redacción 7Paginas

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La distancia geográfica no disminuye la pasión con la que se vive el fútbol en nuestro país. Así lo demuestra el testimonio de Lara “Lari” Zanutti, una joven paranaense que actualmente reside en Valencia junto a su pareja, el santafesino Imanol Zapico. En diálogo con 7Paginas, la entrerriana describió cómo la comunidad argentina en esa ciudad española ha transformado cada partido en un ritual de pertenencia, y reveló el dilema que enfrentan ante la histórica final de este domingo.

Vivir el torneo desde Europa supuso un desafío logístico debido a la diferencia horaria. «El problema que teníamos nosotros es que la gran mayoría de los primeros partidos eran a la madrugada», explicó “Lari”. Debido a las normativas locales de Valencia, que impiden el consumo de alcohol en bares comunes a esas horas, el ingenio y la necesidad de juntarse llevaron a los compatriotas a buscar alternativas habilitadas.

«Los únicos que tenían habilitación para los partidos que eran a las 3 o a las 5 de la mañana eran los boliches. Terminamos yendo a uno que estaba espectacular porque pasaban música nacional, había un DJ argentino, te vendían fernet con coca (algo nada común allá) y estaba repleto de camisetas, banderas, bombos y redoblantes ante una pantalla gigante», relató con entusiasmo, reflejando cómo lograron mudar el calor de las tribunas al viejo continente.

Choque de pasiones: la calma española vs. el fervor criollo

Uno de los aspectos que más sorprendió a la joven entrerriana fue el contraste cultural en la manera de experimentar el deporte, incluso viviendo en un edificio rodeada de residentes locales cuando jugaba el seleccionado de España.

«Yo no escuché ni un solo gol de España en mi edificio, y eso nos sorprendió un montón. ¿Por qué no alentarías o gritarías un gol? Recién en la semifinal se escucharon algunas bocinas, pero muy tranquilas», comparó.

La diferencia quedó en evidencia tras el cruce con Inglaterra. Al finalizar ese encuentro, Lara y sus amigos se subieron a un colectivo rumbo a la Plaza del Ayuntamiento —una de las principales de Valencia— y se encontraron con una marea celeste y blanca: «Estaba lleno de argentinos con bengalas de colores, redoblantes y cantando. La policía patrullaba en las esquinas mirando, pero todo se dio de manera súper respetuosa. Fue una fiesta hermosa».

El plan para la final: asado, ansiedad y respeto

Para el trascendental partido de este domingo, pautado para las 21:00 horas de España, la comunidad ya tiene todo coordinado. Un grupo de aproximadamente 20 argentinos se reunirá a compartir un asado tradicional y el infaltable fernet. Sin embargo, la gran incógnita es qué sucederá si el resultado es favorable.

«El gran problema es cómo festejaríamos si llegáramos a ganar, porque estamos como visitantes, ellos nos abrieron las puertas y hay que respetarlos», analizó Lara con notable madurez institucional. Dado que se prevé que la afición española se concentre masivamente en la Plaza del Ayuntamiento, los argentinos ya diseñaron un punto de encuentro alternativo para desatar su alegría sin generar fricciones.

«Seguramente vayamos a las Torres de Serranos, que son dos torres históricas que están cerca del centro. Estamos muy ansiosos y muy nerviosos. Es re loco vivir esta final acá, pero sentimos que nosotros lo vivimos con más sentimiento y demostración que ellos. Acá estamos, re preparados esperando el partido», concluyó la entrerriana, portando la voz y la ilusión de miles de kilómetros de distancia.

Redaccion de 7Paginas