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Una escuela de Concordia se cansó de esperar respuestas y suspendió las clases por 48 horas

La comunidad educativa de la Escuela Secundaria N° 10 decidió una medida inédita ante la falta de cargos y personal. Padres, docentes y directivos exigen soluciones urgentes para más de 650 alumnos.
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Redacción 7Paginas

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La comunidad educativa de la Escuela Secundaria N° 10 “República de Entre Ríos”, ubicada en la zona noroeste de Concordia, decidió suspender las clases por 48 horas luego de una asamblea realizada este miércoles en la que participaron docentes, directivos, estudiantes y familias. La medida fue impulsada por los propios padres, quienes resolvieron no enviar a sus hijos a clases en señal de apoyo a los reclamos que desde hace años viene realizando la institución por la pérdida de cargos y la falta de personal.

La decisión refleja el profundo malestar existente en una de las escuelas más importantes del sector noroeste de la ciudad, que actualmente cuenta con una matrícula de aproximadamente 650 estudiantes y funciona con apenas dos ordenanzas para cubrir tres turnos.

El rector de la institución, Fabricio Villanueva, explicó a 7Paginas que la asamblea tuvo como objetivo informar a la comunidad sobre el crítico estado de situación que atraviesa la escuela.

“Debíamos comunicarle a las familias y a la comunidad educativa la realidad que estamos viviendo. Tenemos problemas con la coordinación del turno nocturno, falta de cargos de preceptoría y contamos solamente con dos ordenanzas para toda la jornada escolar”, señaló.

Villanueva detalló que el turno nocturno alberga a unos 130 estudiantes y funciona con un único preceptor para seis cursos, situación que calificó como insuficiente tanto en lo administrativo como en el acompañamiento pedagógico que requieren los alumnos.

“Si queremos garantizar calidad educativa y el derecho a la educación, necesitamos contar con los recursos humanos necesarios”, sostuvo.

El respaldo de los padres

Uno de los aspectos más llamativos de la medida fue el acompañamiento de las familias, que no solo participaron de la asamblea sino que impulsaron la suspensión de actividades como forma de visibilizar el reclamo.

“El acompañamiento de los padres se siente todos los días. Ellos entienden que las condiciones actuales no son las adecuadas para que sus hijos puedan aprender. Cuando una escuela no tiene personal suficiente para garantizar la higiene y el funcionamiento normal, también se afecta el proceso educativo”, expresó el rector.

Por el momento, según confirmó Villanueva, no hubo respuestas concretas por parte de la Dirección Departamental de Escuelas, aunque reconoció que existe preocupación por resolver la situación.

Reclamos que vienen desde hace años

Por su parte, la asesora pedagógica Corina Ferrari recordó que la historia de la institución siempre estuvo ligada a la lucha de la comunidad educativa.

“Esta escuela consiguió su edificio propio gracias a la movilización de la comunidad. Siempre hemos realizado los reclamos correspondientes mediante expedientes, pero frente a la falta de respuestas se decidió convocar a padres, estudiantes y docentes para definir los pasos a seguir”, explicó.

Ferrari señaló que los problemas exceden la falta de ordenanzas y preceptores. Entre los reclamos históricos figuran la regularización de cursos que aún no fueron incorporados a planta permanente, la recuperación de horas destinadas al acompañamiento de trayectorias escolares y la cobertura de cargos específicos que, según indicó, corresponden por normativa.

“Nos piden que reconvirtamos horas de otros espacios para cubrir necesidades, pero eso significa quitar herramientas educativas importantes. No se trata de tapar baches, sino de garantizar lo que corresponde”, afirmó.

La docente advirtió además que la situación genera incertidumbre permanente dentro de la comunidad educativa.

“Da la sensación de que continuamente se van quitando recursos a las escuelas. Hoy es una coordinación, mañana puede ser otra cosa. Todo se analiza desde los números, pero detrás hay estudiantes, docentes y derechos que deben ser garantizados”, remarcó.

Una nueva asamblea el lunes

La suspensión de actividades se extenderá durante 48 horas y el próximo lunes la comunidad educativa volverá a reunirse para evaluar los pasos a seguir en caso de no obtener respuestas satisfactorias.

Desde la conducción de la escuela insistieron en que el objetivo no es interrumpir las clases, sino reclamar condiciones dignas para enseñar y aprender.

“Queremos educar y nos hacemos responsables de esa tarea. Pero queremos hacerlo en condiciones dignas para los trabajadores de la educación y para nuestros estudiantes. Nuestros gurises merecen recibir educación en un ámbito adecuado y con los recursos necesarios”, concluyó Villanueva.

Redaccion de 7Paginas