El exgobernador de Entre Ríos Sergio Urribarri permanece detenido en la Unidad Penal N° 9 de Gualeguaychú, donde fue alojado el pasado viernes 11 de septiembre en un pabellón destinado a internos mayores de 60 años. Según información publicada por el medio Análisis y atribuida a fuentes penitenciarias, en el sector convive con personas condenadas por delitos graves y se habrían registrado situaciones de tensión desde su llegada.
El sector fue diseñado originalmente para 14 internos, pero actualmente alberga a 20. Las habitaciones, previstas para una persona, son compartidas por dos internos y el régimen presenta características más flexibles que otros sectores de la unidad: las celdas permanecen abiertas durante el día y no se cierran con llave durante la noche.
De acuerdo con el material, esta modalidad genera preocupación por la exposición pública del exmandatario y por las características de algunos de los internos alojados en el mismo pabellón.
Quiénes comparten el pabellón
Entre los internos mencionados aparece Oscar Siboldi, condenado a 21 años de prisión por el triple crimen ocurrido en Bajada Grande en 2019. Según el material, Siboldi se encuentra alojado en la celda lindera a la de Urribarri.
También se encuentran Manuel Miranda, condenado por un homicidio ocurrido en Colón; Edgardo Vallaro, quien cumple una pena de 10 años y medio por facilitación de la prostitución de menores y recibió posteriormente otra condena por lesiones graves contra agentes penitenciarios; Julián Retamal, con condenas por robos calificados por el uso de armas; y José Ahumada, condenado por amenazas calificadas y con otra causa en trámite por lesiones agravadas.
El informe también menciona a varios internos condenados por delitos contra la integridad sexual, entre ellos Carlos Cleen, Jorge Fochesato, Horacio Poggio, Roberto Acosta, Ernesto Ibarrola, Damián Díaz, Agustín Ledesma, Federico Baridón y Darío Palacios.
En el mismo sector se encuentra Ángel Constantino, exintendente de Gilbert, condenado a 14 años de prisión por abusos sexuales cometidos contra tres mujeres. El interno con la condena más extensa mencionada en el informe es Armando Morinigo, condenado a más de 20 años por abusos sexuales con acceso carnal agravados y reiterados.
Tensión y pedidos al exgobernador
Según fuentes de la Granja Penal citadas en el material, desde la llegada de Urribarri se produjeron situaciones tensas dentro del pabellón. Se mencionan preguntas sobre su patrimonio, pedidos de dinero y de distintos elementos, además de episodios vinculados con sus pertenencias durante las visitas familiares.
El informe sostiene que la situación se vuelve particularmente visible cuando el exgobernador sale al patio, debido a expresiones hostiles, pedidos y amenazas que, según testigos citados, estarían relacionadas con su condena por delitos de corrupción y con su presunta capacidad económica.
Ante este escenario, Urribarri optaría por permanecer dentro de su celda durante buena parte del día para evitar conflictos.
La advertencia del director del penal
La situación también fue consultada al director de la Unidad Penal N° 9, Lucas Dufour, quien reconoció que se trata de un caso particular por tratarse de un exgobernador.
“Estamos hablando de un caso especial, de una persona que es un exgobernador y que se cruce con otro tipo de internos puede considerarse un riesgo”, señaló Dufour a Canal 9 Litoral, según el material.
El funcionario agregó que el Servicio Penitenciario debe “salvaguardar su integridad física y la de todos los internos”.
La preocupación se vincula además con las características de la Granja Penal El Potrero, que no es una unidad de máxima seguridad. El informe recuerda que allí se registraron al menos dos fugas de internos, una de ellas ocurrida en 2020.
El jueves habrá una audiencia
El próximo jueves 24 de septiembre está prevista una audiencia de conocimiento ante la jueza de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad, Cecilia Bértora, quien controla el cumplimiento de la condena de Urribarri.
Según sus abogados, Miguel Cullen y Leopoldo Cappa, el encuentro será una oportunidad para exponer las situaciones registradas durante los primeros días de alojamiento y solicitar que se analice la situación.
Los defensores remarcaron que Urribarri valora el profesionalismo y el respeto del personal penitenciario y que no pretende recibir privilegios, pero sí que se garantice su seguridad y pueda cumplir su condena sin agravantes.
Además, se prevé presentar un informe del psiquiatra Julio Curotto, quien atiende al exgobernador desde el año pasado. Sus abogados sostienen que el aislamiento al que se ve obligado por el clima dentro del penal podría constituir un agravamiento de las condiciones de cumplimiento de la pena.
Una condena que se extiende hasta 2034
Urribarri cumple una condena de ocho años de prisión por peculado y fraude, y el cómputo de la pena indica que su permanencia en prisión se extendería hasta julio de 2034, según el material aportado.
Paralelamente, afronta otros procesos judiciales. En una causa por presunto enriquecimiento ilícito, los fiscales solicitaron una pena de cinco años y seis meses de prisión, mientras que en la denominada “causa coimas” el pedido de pena informado es de otros diez años.
El escenario plantea así un nuevo desafío para el sistema penitenciario entrerriano: garantizar el cumplimiento de la condena y, al mismo tiempo, preservar la integridad del exmandatario y la convivencia dentro de la unidad penal.
Fuente: Analisis