En diálogo con 7Paginas, Martínez relató su versión de los hechos y aseguró que detrás de las denuncias existe una maniobra destinada a quedarse con la propiedad familiar.
“Lo que percibo por jubilación se me va prácticamente todo en el alquiler. A mi hija la crié como una reina y hoy es mi enemiga”, expresó con visible angustia.
“No puedo hacer el duelo de mi esposa”
Según contó, el conflicto comenzó en mayo, cuando su esposa, que atravesaba una enfermedad terminal, presentó una denuncia por presunta violencia de género.
Martínez sostiene que esa presentación fue promovida por su hija aprovechando el delicado estado de salud de su esposa, quien falleció poco tiempo después.
“Mi señora tenía cáncer. Yo nunca discutí con ella ni la maltraté. Mi hija aprovechó la debilidad de su madre para convencerla de firmar una denuncia”, aseguró.
El hombre explicó que, tras esa denuncia, fue excluido de la vivienda familiar durante 90 días. Sin embargo, la situación se agravó luego del fallecimiento de su esposa.
“A los tres días de que falleció mi mujer, mi hija me hizo una nueva denuncia y me impusieron otra restricción. Todavía ni siquiera pude hacer el duelo como corresponde”, lamentó.
Una jubilación que no alcanza
Actualmente, Martínez reside en una vivienda alquilada y asegura que la mayor parte de sus ingresos se destinan al pago del alquiler y los servicios.
“Cobro la jubilación mínima. Pago 250 mil pesos de alquiler y entre luz y agua se me van casi 290 mil. Me quedan menos de 100 mil pesos para vivir durante todo el mes”, explicó.
Para complementar sus ingresos, realiza changas ocasionales, aunque reconoce que la situación económica es cada vez más difícil.
“Si me aumentan el alquiler, voy a tener que elegir entre comer o pagar dónde vivir”, advirtió.
“Quieren dejarme fuera de mi casa”
El vecino afirmó que su hija, de 25 años, busca quedarse con la vivienda familiar y que las denuncias tendrían ese objetivo.
“Siempre le pedí que trabajara y que se independizara. Pero nunca quiso hacerlo. Ahora se está queriendo quedar con mi casa y me dejó en la calle”, sostuvo.
Martínez aseguró además que recientemente fue denunciado nuevamente por supuestos incumplimientos de las restricciones judiciales, acusaciones que rechazó de manera categórica.
“Dicen que paso todos los días frente a la casa, pero eso es mentira. Nunca iría contra una orden judicial. Soy una persona grande y sé perfectamente cuáles son mis obligaciones”, manifestó.
Espera ser escuchado por la Justicia
Ante esta situación, el jubilado informó que presentó una contradenuncia para que la Justicia investigue lo que considera falsas acusaciones en su contra.
“Lo único que pido es que me escuchen. Hice la presentación correspondiente y estoy esperando que un juez o un fiscal me reciba para contar mi versión de los hechos”, indicó.
Según relató, durante los últimos cinco meses ha permanecido alejado de su hogar debido a las distintas medidas judiciales que fueron dictadas.
“Entre una restricción y otra llevo más de 150 días afuera de mi casa, pagando alquiler y pasando necesidades”, señaló.
“Aunque me odie, sigue siendo mi hija”
A pesar del conflicto que atraviesa, Martínez aseguró que no siente rencor hacia su hija y que continúa queriéndola.
“Es mi hija y la amo. Aunque ella me odie, sigue siendo mi hija. Pero necesito defenderme porque no sé cuánto tiempo más voy a poder seguir viviendo de esta manera”, expresó.
Mientras aguarda una resolución judicial que permita esclarecer la situación, el vecino de La Criolla espera que su caso sea escuchado y que las autoridades puedan analizar todas las circunstancias que rodean un conflicto familiar que hoy lo mantiene lejos de la vivienda que asegura haber construido junto a su esposa después de casi cuatro décadas de convivencia.