Vecinos del barrio Las Tejas volvieron a expresar su preocupación por una situación que, según aseguran, se mantiene desde hace años y que durante el último tiempo se habría agravado: la presencia constante de fibras de aserrín que llegan hasta viviendas, patios, pisos, vidrios y vehículos.
“El aserrín nunca dejó de caer en Las Tejas”, afirmaron los vecinos al describir una problemática que, según sostienen, forma parte de la vida cotidiana del barrio desde hace varios años.
De acuerdo con su relato, la situación tuvo un fuerte incremento durante las últimas fiestas de fin de año. “Hace muchos años que convivimos con fibras de aserrín sobre vidrios, carrocerías, patios y pisos. Hace casi un año la situación se agravó, con una verdadera nevada de aserrín en Navidad, y desde entonces nunca se detuvo”, señalaron.
Los vecinos explicaron a 7Paginas, que la intensidad varía según los días: “Algunos días cae mucho más y otros mucho menos, pero sigue pasando”.
“No nos sirven los informes si cada mañana lo vemos en nuestras casas”
Frente a esta situación, los habitantes de Las Tejas cuestionaron las respuestas que, según manifiestan, sostienen que los niveles registrados se encuentran dentro de los parámetros establecidos.
“Por eso nos preguntamos: ¿es esto lo que el barrio necesita?”, plantearon.
En ese sentido, remarcaron que su reclamo no apunta solamente a los resultados de mediciones o informes técnicos, sino a una problemática que aseguran comprobar diariamente.
“Nuestro pedido siempre fue uno solo: que deje de caernos. No nos sirven los informes que dicen que todo está dentro de lo normal, si cada mañana lo vemos en nuestras casas”, expresaron.
También hicieron referencia a acciones de acompañamiento o iniciativas realizadas en el barrio, pero aclararon que, desde su perspectiva, esas medidas no resuelven el problema de fondo.
“No pedimos que la empresa se vaya”
Los vecinos remarcaron que su reclamo no busca el cierre ni el retiro de la empresa vinculada a la actividad industrial de la zona.
“No pedimos que la empresa se vaya. Pedimos que invierta donde corresponde para que el aserrín deje de caer”, afirmaron.
De esta manera, los habitantes del barrio Las Tejas volvieron a poner el foco en la necesidad de que se adopten medidas concretas para evitar que las partículas de aserrín continúen llegando a las viviendas y espacios del barrio.
El planteo apunta, fundamentalmente, a que la actividad productiva pueda continuar, pero con inversiones y controles que permitan reducir el impacto sobre quienes viven en las inmediaciones.
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