Si bien la llegada de Frigerio coincidió con el festival del reconocido chamamecero Antonio Tarragó Ros, el mandatario provincial aprovechó estratégicamente el marco del evento y las actividades oficiales subsiguientes para disipar dudas y enviar un mensaje contundente hacia la interna de la coalición gobernante.
Fin de las especulaciones internas
En los días previos, el escenario político local se había llenado de especulaciones tras los ruidos internos provocados por la salida de funcionarios de la Unión Cívica Radical vinculados al sector del diputado Marcelo López, representados por Lucas Fuscado y Luciano Dell’Olio. A esto se sumaron las posturas críticas expuestas en el Concejo Deliberante por las ediles Celeste Fuscado y Eliana Lagraña, junto con las declaraciones mediáticas del titular de la Codesal, Eduardo Cristina, quien cuestionó duramente la baja de los contratos municipales.
Sin embargo, la presencia del Gobernador en la noche del domingo y su posterior participación en los actos institucionales junto a la Policía de Entre Ríos este lunes por la mañana, marcaron un punto de inflexión.
“Vengo a acompañar al gringo que es un gran intendente”, definió de manera tajante Frigerio ante los presentes.
Mirada puesta en el futuro político
La contundencia de las declaraciones, reforzada por la publicación de fotos y mensajes en las propias redes sociales del Gobernador, operó como un claro ordenamiento para el arco oficialista. Fuentes cercanas interpretan este gesto no solo como un aval a la gestión diaria del municipio ante los recientes embates, sino como una ratificación de que Francisco Azcue es la figura central elegida para liderar el proyecto político en Concordia con la mirada puesta en el mediano plazo.
De este modo, aunque Frigerio mantiene su rol de conductor buscando contener a las diversas líneas internas del frente, ha dejado en claro que no hay margen para las especulaciones de cara al rearmado político que comenzará a acelerarse una vez concluida la agenda de este año.
Redaccion de 7Paginas